Somos Mas Que Vencedores por medio de aquel que nos amo.Rom .8:37
viernes, 28 de febrero de 2014
ENSENANZAS: TEMA 1.4. LOS DISCIPULOS EN EL EVANGELIO DE JUAN
1.4. Los discípulos en el evangelio de Juan
En el evangelio de Juan los discípulos se identifican
prácticamente con los creyentes. La distinción que hacen los Sinópticos entre
diversos grupos de seguidores de Jesús (los Doce, otros discípulos, la gente)
no es tan clara en Juan. El grupo de los Doce sólo aparece en un pasaje a lo
largo de todo el evangelio (Jn 6,70-71), y no es representativo de la visión
joánica del discipulado. El discípulo ideal no es Pedro, sino el Discípulo
Amado, que es presentado como modelo de fe en Jesús (Jn 20,3-9. 20-21). Los
discípulos son, ante todo, los que creen en Jesús (Jn 2,11), y todo el que está
unido a él por la fe es un discípulo (Jn 15,1-8).
Esta visión de los discípulos refleja más la situación de
la comunidad de Juan, que la experiencia histórica de los primeros seguidores
de Jesús. Los discípulos de Jesús, en cuanto modelo de la comunidad joánica,
siguen a lo largo del evangelio un proceso de iniciación que les conducirá al
conocimiento pleno y a la fe. Las dos primeras secciones del evangelio
presentan, sucesivamente, el proceso de fe de los discípulos (Jn 1,19-2,11), y
las actitudes de algunos personajes representativos (Jn 2, 12-4, 54). A partir
de entonces, los que han creído en Jesús vivirán junto a él un proceso de
enfrentamiento y diferenciación con respecto a "los judíos" (Jn
5-12). Esta confrontación los preparará para una intensa iniciación (Jn 13-17),
que culminará con la manifestación de Jesús y la efusión del Espíritu (Jn 20).
El momento en que mejor se expresa la concepción que Juan
tiene del discipulado es la larga sección en torno a la cena de despedida de
Jesús, que es propia de este evangelio (Jn 13-17). Jesús se encuentra sólo con
sus discípulos y va guiándoles a través de un proceso de iniciación que pasa
por diversas fases. A lo largo de este proceso van apareciendo los rasgos
característicos del discípulo: un amor como el de Jesús, la unión íntima con él
y con el Padre, y sobre todo la posesión del Espíritu. El Espíritu, prometido
aquí repetidas veces e infundido en ellos después de la resurrección (Jn
20,19-23), es quien les quien les mantiene unidos a Jesús y les ayuda a
entender sus signos y sus enseñanzas.
ENSENANZAS : TEMA 1.3. LOS DISCIPULOS EN EL EVANGELIO DE LUCAS
1.3. Los discípulos en el evangelio de Lucas
También Lucas matizó y suavizó la visión que Marcos tenía
de los discípulos, y lo hizo con los mismos recursos que Mateo: introduciendo
retoques redaccionales en los textos de Marcos, incluyendo los dichos de Q, e
incorporando tradiciones propias. La visión lucana puede apreciarse, también en
este caso, a través del relato de la pasión de Jesús y de los acontecimientos
pascuales. La presentación que Lucas hace de los discípulos es mucho más
respetuosa. Ni siquiera se menciona el hecho de que abandonaron a Jesús, y la
negación de Pedro es mucho menos dramática. Lucas la ha cambiado de lugar (Lc
22,54-62), para que el discípulo pueda acompañar a Jesús con las lágrimas del
arrepentimiento. La ampliación de las apariciones a los discípulos (Lc 24) es
también un signo de esta nueva visión.
Lucas contempla la relación de los discípulos con Jesús
desde una perspectiva diferente a la de Mateo y Marcos. Su comunidad no se
encuentra acosada por un grupo judío que la cuestiona, sino insertada en un
mundo pagano, que puede acabar disolviendo lo más genuino del mensaje
cristiano. Desde esta situación, lo que más valora y subraya en los discípulos
es la radicalidad de su seguimiento: su respuesta a Jesús, la disposición a
seguirle aunque para ello sea necesario renunciar a todo. Lucas concibe el
discipulado como un proceso que se vive junto a Jesús camino de la cruz. La
construcción más original de su evangelio desde el punto de vista literario, la
sección del viaje a Jerusalén que abarca casi diez capítulos (Lc 9,51-19,28),
es en realidad una pausada instrucción sobre el sentido y las exigencias del
discipulado. No es casual que Lucas haya colocado al comienzo de este viaje una
sección, tomada básicamente de Q, que trata sobre el seguimiento y la misión
(Lc 9,57-10,24). En la visión de Lucas, discípulo es aquel que acepta dejarlo
todo para seguir a Jesús y vivir según la radicalidad de sus enseñanzas.
ENSENANZAS: TEMA 1.2. LOS DISCIPULOS EN EL EVANGELIO DE MATEO
1.2. Los discípulos en el evangelio de Mateo
La imagen de los discípulos que encontramos en primer
evangelio es mucho más positiva que la de Marcos. Mateo ha matizado y corregido
algunos detalles en los textos que ha tomado de Marcos, pero además ha incluido
en su evangelio algunas instrucciones acerca del discipulado procedentes de Q,
así como tradiciones que no se encuentran en ningún otro evangelio. Basta
comparar el final de ambos evangelios para hacernos una idea de estas
diferencias. El de Marcos terminaba originalmente de una forma enigmática (Mc
16,8), que deja en una situación comprometida a los Doce. Sin embargo, en Mateo
los Doce son invitados por Jesús repetidamente a un encuentro en el que
quedarán rehabilitados, y Jesús les encargará una misión de horizontes
universales (Mt 26,32; 28,7.10.16).
En la visión que Mateo tiene de los discípulos —lo mismo
que en su visión de Jesús— la época anterior a la Pascua y la posterior se
funden, de modo que los discípulos son, al mismo tiempo, un reflejo de la
experiencia vivida junto al Jesús terreno, y de la relación que luego tuvieron
con el Resucitado. Lo que mejor les caracteriza no es la incomprensión como en
Marcos, sino la poca fe. Esta actitud aparece en un pasaje muy representativo
de la visión que Mateo tiene de los discípulos: aquel en que Pedro intenta ir
caminando hacia Jesús sobre las aguas (Mt 14,28-31). Lo que le pasa a Pedro en
este relato (quiere ir hacia Jesús, vacila ante las dificultades, es salvado
por él) es lo que viven los discípulos en la comunidad de Mateo. Jesús les dice
a ellos lo mismo que le dice a Pedro: "Hombre de poca fe, ¿por qué has
vacilado?".
En esta situación es
importante que los discípulos cultiven dos actitudes: la fe en Jesús, y la
capacidad de comprender sus enseñanzas. Estas son, de hecho las dos cualidades
que mejor caracterizan al discípulo ideal en el evangelio de Mateo. Detrás de
esta insistencia puede entreverse la situación hostil en que vivía su
comunidad, acosada por el Judaísmo Fariseo, que cuestionaba constantemente su
confesión de fe en Jesús, y discutía su interpretación de la Ley de Moisés. La
insistencia en la necesidad de la fe, que determina la redacción mateana de los
relatos de milagros, y la larga instrucción dirigida a los discípulos en el
Sermón del Monte (Mt 5-7) responden a esta intención de fortalecer la fe de los
discípulos y proporcionarles una interpretación autorizada de la LeyENSENANZAS : TEMA I.I. LOS DISCIPULOS EN EL EVANGELIO DE MARCOS
1.1. Los discípulos en el evangelio de Marcos
La actuación de los discípulos en el evangelio de Marcos
está marcada por el contraste. En muchos pasajes, sobre todo en la primera
mitad del evangelio (Mc 1,14-8,26), los discípulos aparecen bajo una luz
positiva, pues responden con prontitud a la llamada de Jesús, le acompañan en
todo momento, escuchan sus enseñanzas y son testigos de sus signos, comparten
su estilo de vida y las críticas que suscita. De entre ellos Jesús escogió a un
grupo de Doce (Mc 3,13-19), para que le acompañaran y para enviarlos a predicar
el mismo mensaje que él anunciaba (Mc 6,7-13).
Sin embargo, a medida que avanza el relato, va emergiendo
una imagen negativa de los discípulos, que se caracteriza por la incomprensión.
Los primeros indicios de esta actitud aparecen en la llamada sección de los
panes (Mc 6,6b-8,26), en la que los discípulos parecen no comprender qué es lo
que Jesús quiere decirles. Esta incomprensión se hace más explícita en la
sección siguiente (Mc 8,27-10,52), en la que repetidamente manifiestan su
incapacidad para entender el camino de Jesús hacia la cruz, y se niegan a
aceptar que ser discípulos implica seguirle en este mismo camino de entrega y
servicio. Finalmente, toda esta incomprensión y rechazo de los discípulos llega
a su culmen en la pasión, cuando uno de los Doce le entrega, el resto le
abandona, y Pedro niega conocerle (Mc 14,43-47. 50. 66-72).
Es muy probable que este contraste de actitudes refleje
en cierto modo las contradicciones que de hecho vivieron los discípulos de
Jesús, pero es evidente que Marcos ha acentuado los rasgos negativos. La razón
por la que lo hizo es todavía un asunto discutido, pero es probable que le
hayan guiado intenciones catequéticas. El principal escollo en el que tropiezan
los discípulos es la aceptación de la cruz de Jesús y las consecuencias que
ésta tiene para ellos. Es probable que Marcos se esté dirigiendo a una
comunidad que ve a Jesús, sobre todo, en su dimensión triunfante y gloriosa
(Mesías, Señor), pero tiene dificultades en aceptar su dimensión sufriente
(Hijo del hombre). A través de los discípulos, Marcos les propone un camino
para relativizar lo primero y asumir vitalmente lo segundo. En este proceso es
decisivo el papel que desempeñan las discípulas. Ellas, que han estado ocultas
a lo largo de todo el relato, aparecen en el momento de la pasión, como
testigos de su cruz y sepultura (Mc 15,40-41. 47), y por eso serán ellas las
primeras en conocer que Jesús ha resucitado (Mc 16,1-8). Al final del relato,
el lector de Marcos tiene la impresión de que estas mujeres, y no los Doce, son
el modelo de discipulado que el evangelista propone a su comunidad.
ENSENANZAS PARA SER APLICADA EN LA VIDA DE UN CRISTIANO : DISCIPULADO PARTE I COMO ERAN LOS DISCIPULOS DE JESUS.
Discipulado
SUMARIO: 1. Los discípulos de Jesús en los evangelios.
1.1. Los discípulos en el evangelio de Marcos. 1.2. Los discípulos en el
evangelio de Mateo. 1.3. Los discípulos en el evangelio de Lucas. 1.4. Los
discípulos en el evangelio de Juan. - 2. Tradiciones históricas sobre el
discipulado en los evangelios. 2.1. Tradiciones históricas en Marcos. 2.2.
Tradiciones históricas en Q. 2.3. Tradiciones históricas en el resto de las fuentes.
-3. El discipulado en el círculo de Jesús. 3.1. Discípulos, seguidores y
simpatizantes de Jesús. 3.2. Los discípulos son testigos de lo que Jesús hace y
dice. 3.3. Los discípulos comparten el estilo de vida de Jesús. 3.4. Los
discípulos comparten el destino de Jesús.
Jesús llamó a algunos de sus seguidores para que le siguieran y se convirtieran en discípulos suyos (véase: Vocación III, 3). Según los evangelios, ser discípulo consiste en "seguir a Jesús" (Mc 1,18), "ir detrás de él" (Mc 1,20) o "estar con él" (Mc 3,14). Ser discípulo implica, por tanto, una relación dinámica con Jesús.
El discipulado fue un elemento central en el ministerio
de Jesús. Su actuación, su forma de vida y sus enseñanzas tuvieron como
primeros destinatarios al grupo de estos discípulos más cercanos, que
observaban, aprendían, preguntaban... Los discípulos desempeñaron también un
papel decisivo en la continuidad de su proyecto, pues fueron ellos quienes
conservaron la tradición sobre Jesús y quienes difundieron su
mensaje. La centralidad del discipulado se manifiesta también en la importancia
que tuvo el recuerdo de aquellos seguidores de Jesús para las primeras
comunidades. Los evangelios, que fueron escritos en la segunda generación
cristiana, reflejan esta preocupación. En ellos encontramos diversos retratos
de los discípulos, determinados, en parte, por la situación y las
preocupaciones de las comunidades en las que nacieron.
1. Los discípulos de Jesús en los evangelios
Los discípulos son, junto con Jesús, los personajes más
importantes de los evangelios. En muchos aspectos, las noticias que los
evangelistas nos ofrecen acerca de ellos coinciden básicamente. Así, por
ejemplo, todos ellos están de acuerdo en que Jesús llamó a sus primeros
discípulos al comienzo de su actividad pública. También están de acuerdo en que
le acompañaron en todo momento y fueron testigos de lo que hacía y enseñaba, y
coinciden en que a veces les explicaba algunas cosas sólo a ellos. Los cuatro
evangelios concuerdan también en que estos discípulos vivieron algunos momentos
de crisis en su seguimiento, y que cuando llegó el momento de su pasión la
mayoría de ellos lo abandonaron.
Sin embargo, junto a estas coincidencias básicas,
encontramos que los evangelistas difieren en aspectos importantes a la hora de
presentar a los discípulos. Las diferencias más notables son las que existen
entre los Evangelios Sinópticos (Mt, Mc y Lc) y el evangelio de Juan. Según los
Sinópticos, Jesús llamó a sus primeros discípulos en Galilea, mientras que
según Juan esta llamada tuvo lugar en Judea. Tampoco se ponen de acuerdo a la
hora de identificar a aquellos discípulos (Juan: Felipe, Natanael; Sinópticos:
Santiago, Juan, Leve. Ni siquiera los Evangelios Sinópticos coinciden del
todo en su visión de los discípulos, y cuando se comparan los pasajes que
hablan de ellos, se observa que Mateo y Lucas han modificado notablemente los
textos de Marcos, creando así distintas imágenes de los discípulos y diversos
modelos de discipulado.
Los evangelistas trataron de ser fieles a la tradición
que les habían transmitido los cristianos de la primera generación, pero al
mismo tiempo estaban interesados en que aquella tradición iluminara la
situación que estaban viviendo sus comunidades. Las coincidencias muestran la
fidelidad a la tradición recibida; mientras que los acentos propios reflejan su
preocupación por lo que estaba pasando en sus comunidades. La riqueza de los
evangelios consiste en haber incluido la experiencia de las dos primeras
generaciones cristianas, en las que se vivió de formas diversas el proyecto
iniciado por Jesús. Vamos a detenernos ahora en la presentación que cada uno de
los evangelios hace de los discípulos. Será necesariamente una exposición
breve, que nos servirá para distinguir entre redacción y tradición. De este
modo podremos identificar mejor las tradiciones históricas subyacentes y
describir con más precisión los contornos del discipulado tal como lo entendió
Jesús y lo vivieron sus primeros discípulos.
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